Cuando
vengáis a Benidorm, ya antes de llegar, cuando comencéis a divisar la ciudad...lo primero que os
va a sorprender es su arquitectura neoyorkina. Elevados bloques, verdaderos rascacielos, que constituyen un alarde
arquitectónico.
Pero ello no solo es una obra bella; es
también una obra social que permite acoger a miles de familias para que disfruten de este
paraíso, cosa que de otro modo seria imposible. Si aquí se hubiesen edificado chalecitos para unos cuantos Benidorm no podría recibir la cantidad de turistas y residentes que recibe.